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“Después de dos inseminaciones y dos FIV fallidas, decidí que tenía que pedir ayuda, pues estaba devastada, fue entonces cuando acudí con Mónica Reyes, y juntas empezamos a sacar todas esas emociones negativas que me estaban haciendo daño, a aceptar lo que estaba pasando y volver a intentarlo bajo otra mentalidad emocional.

Y aunque un tratamiento con un resultado positivo depende mucho de tu salud física y de la detección de algún problema que lo está causando, si creo que hay una conexión cuerpo-mente muy clara, que es el complemento ideal al tratamiento de fertilidad, pues tu cuerpo y tu mente se encuentran más tranquilos y sin tanto estrés.

En mi caso, así fue y hoy, estoy embarazada de 24 semanas. Gracias Moni por ser esa pieza clave del rompecabezas que me estaba faltando”.